En CEPSI definimos  agresividad infantil  cuando un infante provoca daño a una persona u objeto. La conducta agresiva es intencionada y el daño puede ser físico o psíquico. En el caso de los niños la agresividad se presenta generalmente en forma directa ya sea en forma de actos de violencia física (patadas, empujones, peleas con sus compañeros, manotazos, tirar las cosas, morder a otro...) como verbal (insultos, palabrotas, groserías, burlarse de compañeros o familiares...). Pero también podemos encontrar agresividad indirecta o desplazada, en la cual el niño agrede contra los objetos de la persona que ha sido el origen del conflicto, o agresividad contenida según la cual el niño gesticula, grita o produce expresiones corporales de agresividad.

 

Si su hijo o hija presenta estas características y necesita ayuda solicite una hora de atención en el siguiente link, nos comunicaremos con usted para ayudarlo. PEDIR HORA EN CEPSI.